Entre reclamos de justicia para Edita Guerrero Neira y bajo insistentes gritos de "¡Asesino!" y "¡Cobarde!" de algunos de sus más fanáticos seguidores, rindió ayer su declaración preliminar en la fiscalía el odontólogo Paul Reynaldo Olórtiga Contreras, viudo de la vocalista de Corazón Serrano que es investigado por su presunto asesinato.
Lluvia de huevos. El odontólogo ingresó a la sede del Distrito Fiscal de Piura cuatro minutos antes de las 2 de la tarde, hora fijada para rendir su testimonio, y se retiró siete horas y 19 minutos después; en medio de una lluvia de huevos lanzada por un grupo de mujeres que mantuvo vigilia durante todo ese lapso de tiempo frente al edificio de seis plantas que da a la plaza "Tres Culturas". Incluso, algunos le tiraron piedras.
El principal investigado en el presunto homicidio de Edita Guerrero Neira, tuvo que abandonar la sede del Ministerio Público a bordo de una camioneta de lunas polarizadas, aparentemente solicitada por sus familiares a la Policía Nacional dado el riesgo que corría de ser agredido a su salida de la maratónica diligencia.
Destrozos en camioneta. El vehículo es una camioneta Nissan de color blanco, con placa de rodaje C1I - 749, que resultó con algunos daños menores pues sufrió la rotura de una de sus lunas.
Sus atacantes fueron en su mayoría madres de familia que durante toda la tarde y desde los exteriores de la fiscalía fustigaron al viudo que rendía su declaración ante la fiscal Allemant.
Al momento del incidente, acompañaban a Olórtiga en el interior de esa unidad su abogado Edwar Sánchez Rosas, quien iba en el asiento del copiloto, y su hermana Karim, sentada a su lado izquierdo.
Uno de los hermanos del dentista también estaba en la camioneta que recogió al investigado en la zona del parqueo subterráneo del edificio y luego salió por la puerta de acceso que da a la calle Lima.
Ninguno de los ocupantes de la camioneta resultó lesionado.
Con el psiquiatra. La fiscal interrogó al viudo de Edita por aproximadamente cinco horas en su despacho del tercer piso de la sede fiscal. No trascendió lo que el viudo argumentó respecto a las acusaciones por presunto parricidio y feminicidio que pesan sobre él.
Luego, Olórtiga Contreras pasó por una pericia psicológica destinada a determinar los patrones de su personalidad. En la prueba participó un perito psiquiatra que llegó ayer mismo del Instituto de Medicina Legal, sede Lima, a pedido de la fiscalía.
Dicha pericia se prolongó por una hora más. El tiempo restante que demoró la diligencia de ayer transcurrió en completar el papeleo propio de este tipo de diligencias.
El ataque. Recién cuando dieron las 9 y 15 de la noche, la camioneta que había hecho su ingresó al estacionamiento antes de las seis, hizo su aparición por la rampa que da al exterior. Los piquetes de mujeres y seguidores del grupo de cumbia Corazón Serrano intentó cerrarle el paso al vehículo, pero la hábil maniobra del conductor le permitió lograr la calle.
No obstante, no pudo evadir la andanada de huevos, entre ellos algunos sancochados previamente, que le lanzaron quienes condenan al viudo por los supuestos maltratos a los que sometió a su esposa. "¡Maldito!", "¡Deberías morir en la cárcel!", "¡Asesino!", fueron los calificativos que se escucharon en boca de las mujeres apostadas en las veredas y la pista.
Fueron segundos de verdadera tensión, luego de más de siete horas de gran expectativa con la que la gente siguió la tan esperada declaración del dentista acusado de parricidio.
Después el vehículo desapareció por la avenida Bolognesi.
Se allanó. La declaración testimonial del dentista ante el despacho de la fiscal Victoria Allemant, había sido allanada una hora antes por su abogado Edwar Sánchez Rosas, quien acudió al despacho fiscal para ingresar un escrito de última hora en la investigación.
Se trata de una declaración jurada de Olórtiga aceptando el levantamiento de su secreto bancario y allanándose a las restricciones para abandonar el país, dos de las medidas que habían sido solicitadas por la fiscalía y que el Poder Judicial declaró inadmisibles.
Con la declaración firmada ante un notario público, el odontólogo desmentía que tenga alguna intención de fugar y substraerse de la investigación que lleva a delante la Segunda Fiscalía de Piura, según explicó su abogado.
El defensor indicó que su cliente acudía a la fiscalía tranquilo, pero contrariado por las acusaciones.
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