Caminaban contentas por la calle. Vicenta Poma Claros (58) llevaba a sus nietas al jardín, tenía agarrada de la mano a una y la otra menor estaba cargada en su espalda.
De pronto, se desvaneció en la calle frente a una entidad bancaria y ante la mirada atónita de los transeúntes que llamaron al Serenazgo de Chilca.
Las pequeñitas lloraban asustadas al ver a la abuelita tirada en el suelo.
No resistió. Los custodios evacuaron a Vicenta a bordo de un taxi desde la avenida 9 de Diciembre, cerca al parque Los Héroes, hacia el centro de salud de Chilca en estado de inconsciencia. "Yo sentía que mi hermana aún respiraba, la ingresaron por emergencia y las enfermeras demoraron buscando al doctor de turno, ya había pasado 40 minutos desde que ingresó y ellos dicen que llegó cadáver", dijo Irma Poma Claros.
Vicenta vivía sola, sus hijos ya habían formado sus propias familias, y precisamente la abuelita ayudaba a su hija llevando a diario a sus nietas a la institución educativa para que estudien, ya que las quería mucho.
Parte médico. El jefe adjunto del centro de salud de Chilca, Ronald Moya Capacyachi, mostró su historia clínica donde se registra que Vicenta fue evacuada a las 8:20 horas y el médico de turno procedió a realizar los ejercicios de reanimación cardiovascular, pero la mujer ya estaba muerta. Los galenos comunicaron del hecho a la comisaría de Chilca y por orden del fiscal los custodios procedieron al levantamiento del cadáver.
Un paro cardíaco habría sido la causa de la muerte de Vicenta Poma Claros, aunque su hermana dijo que era una persona relativamente sana, a veces solía tener dolores de cabeza
y no se habría tratado.
Epensa.

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